Comenzamos la travesía juntos
¡Hola queridos y queridas mías!
Al terminar el libro de Números- Bemidbar, leíamos las 42 paradas que hicieron en el desierto desde Egipto hasta la tierra de la promesa.
El Baal Shem Tov enseña que los cuarenta y dos viajes en el desierto reflejan los cuarenta y dos viajes o fases que cada persona experimenta a lo largo de la vida. “Estas son las jornadas de los israelitas, que habían salido de Egipto” camino a la Tierra Prometida: Las 42 jornadas tienen que ver con liberarnos y trascender las restricciones y limitaciones (recordemos que Egipto/Mitzraim tiene la raíz de “metzarim”- lo angosto y restrictivo) de nuestra existencia material que oculta lo Divino, sometiendo y sublimando el duro "desierto" de la existencia egoísta, y descubriendo la "Tierra Prometida" - una vida de armonía entre el cuerpo y el alma.
Así como el primer viaje fue el éxodo fuera de Egipto (Mitzraim), cada uno de nosotros comienza el viaje de nuestra vida con el nacimiento: la liberación de nuestro cuerpo de los confines del útero, desde donde puede desarrollarse y convertirse en una fuerza independiente con el poder para transformar el mundo. El viaje final nos lleva al umbral de la transformación total del universo en una “Tierra Prometida” y sagrada.
Algunos de estos viajes son agradables, otros muy exigentes. Algunos nos llevan, otros nos desafían. Muchos de nuestros viajes pueden incluso haber sido contratiempos, podemos haber cometido errores y elecciones equivocadas, tal como lo hizo el pueblo judío en algunos de sus 42 viajes, pero también son parte de la odisea de nuestra vida y también pueden ser redimidos.
Éste será nuestro trabajo de teshuvá en estos largos 40 días. Volveremos nuestros pasos a aquella geografía en la que nos deshicimos paulatinamente de todo aquello que nos oprimía para comenzar una nueva versión de nosotros mismos dentro de la tierra que nos prometemos, esa que Dios tenía preparada para nosotros y que por algún motivo no hemos llegado aún.
Está escrito en la Torá: “Moshé registró sus paradas en el camino por mandato de Dios” para ayudarnos a identificar estas coyunturas en nuestras propias vidas. Al comprender el significado de estos 42 viajes, podemos aprender a desmitificar muchas de nuestras experiencias extrañas o no resueltas (¿por qué tuve que pasar por tal o cual?) y descubrir los patrones más profundos de nuestras propias vidas. De hecho, podemos identificar estas 42 etapas en el viaje de nuestra vida, 42 ritos de iniciación, que abarcan todas las etapas, los altibajos, los giros y vueltas, las caídas y las curvas de nuestra vida.
Los dejo con una frase del gran Jorge Luis Borges. Guárdenla en sus bolsos de mano. Ella nos acompañará durante todo el viaje.
«No estoy seguro de que yo exista, en realidad. Soy todos los autores que he leído, toda la gente que he conocido, todas las mujeres que he amado, todas las ciudades que he visitado, todos mis antepasados…»
A disfrutar de la aventura.
Lo haremos juntos, y eso lo transforma en mucho más bello.
No dejen de comentar sus experiencias en los comentarios de este blog. Nos ayudan a todos a seguir viajando. Les adjuntaré cada día una canción para meditar, para bailar, para pensar... nos hace bien volver a conectarnos con lo que nos hace bien.
¡Estoy muy emocionada de empezar esta aventura una vez más juntos!
¡Qué tengamos una experiencia de profunda conexión y alegría!
(Cada día a las 19 hs. se actualizará el Blog con una nueva parada de nuestro viaje)

Leo esta invitación al primer día de este camino de reflexiones y me aparece la frase de Hesse: "para nacer hay que matar un mundo". Y de eso se trata el primer día, el primer paso, la primera palabra: de vencer la resistencia, el miedo, y a pesar de la incertidumbre (o incluso con ella) animarse a salir de lo conocido, de eso que algunos llaman la "zona de confort" y ampliar horizontes. Entonces hoy en vez de dejar pasar la oportunidad, me animo a acompañarte Silvina y a construir comunidad con vos. Claro que para algunos inicios necesitamos aliento, un guía o una guía en este caso. Agradezco la fortuna de esta invitación entonces, para reflexionar en mi caso personal sobre el "estar empezando" continuamente y fluir con el camino reconociendo cada paso, cada parada, y así cuando nos demos cuenta estaremos listos y listas para escuchar con nuestra razón, cuerpo y emociones el sonido del shofar, siendo ya otros y otras.
ResponderBorrarUn placer comenzar este camino! Tan necesario en estos momentos!
ResponderBorrarDías esperados para caminar mis calles internas, que como cada año se van a iluminar con el pensar compartido. Feliz viaje para todxs!
ResponderBorrarCada dia un paso mas sin apuro para aprender a caminar con uno mismo y con los demas
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